Pueblos nativos en Guanajuato
martes, 7 de junio de 2022
viernes, 27 de mayo de 2022
El uso de la lengua originaria para comunicar los conocimientos de las poblaciones locales en torno a procesos agroalimentarios
UNIVERSIDAD PARA EL BIENESTAR BENITO JUAREZ GARCIA, SEDE SAN DIEGO DE LA UNION GUANAJUATO.
INGENIERIA EN PROCESOS AGROALIMENTARIOS
LENGUA ORIGINARIA EN LOS PROCESOS AGROALIMENTARIOS LOCALES.
EL USO DE LA LENGUA ORIGINARIA PARA COMUNICAR LOS CONOCIMIENTOS DE LAS POBLACIONES LOCALES EN TORNO A PROCESOS AGROALIMENTARIOS.
PRESENTA: CARLOS LISANDRO SANCHEZ COLMENERO.
Idea general:
Pueblo Originario.
Pregunta esencial:
¿Cuál era el uso de la lengua prehispánica entorno a los procesos agroalimentarios?
Reto:
Analizar y comprender el uso de la lengua prehispánica entorno a los procesos agroalimentarios.
Preguntas guía.
- ¿Cuál era el vocabulario usado en las labores agrícolas?
- ¿Cómo cuidaban a los animales domésticos?
- ¿Cuál era el vocabulario usado entorno a la salud?
- ¿Cuál era el vocabulario en la economía?
- ¿Cuál era el vocabulario entorno al medio ambiente?
La producción de alimentos es un hecho cultural cuyas formas
específicas son resultado de una suma de factores como lo que la tierra ofrece en función del clima, el relieve, la hidrografía, el tipo de suelo, el
conocimiento acumulado sobre el ciclo de desarrollo de las plantas y las
costumbres de los animales que se capturan, las técnicas para sembrar,
recolectar, cazar o pescar, así como la eficiencia de los instrumentos
disponibles para tales fines y para preparar los alimentos.
En la época prehispánica se dieron dos formas básicas de
cultivo del maíz: de temporal y de riego. Ambas requerían de una planeación
adecuada y una participación colectiva. El terreno donde se sembraría debía
estar completamente despejado, para ello, con la ayuda de hachas y fuego, se
tumbaban los árboles y se retiraba la maleza. Como las parcelas pueden
utilizarse a lo más tres años, pues el suelo puede agotarse y producir cosechas
escasas, el proceso de limpieza se repetía periódicamente, lo que sin duda tenía
consecuencias sobre la extensión de los bosques.
Una vez limpio el terreno, se plantaban entre tres y seis
granos cada dos pasos (entre 15 y 20 mil por hectárea). Las parcelas eran de
distintos tamaños, aunque al parecer había preferencia por las que podían
satisfacer las necesidades de núcleos familiares y, muy importante, ser
atendidas adecuadamente, pues la milpa necesita de constantes cuidados y el
crecimiento de maleza puede afectar el desarrollo de las plantas. Las parcelas
que se localizaban en laderas estaban delimitadas por muros de contención o
hileras de magueyes, que detenían la erosión del suelo y permitían una mayor
retención de humedad.
La agricultura de riego permitía obtener más de una cosecha
al año y fue uno de los factores que propiciaron el crecimiento de la
población. Para la época de la conquista, la ciudad de Tenochtitlan era capaz
de mantener a su gran población gracias, entre otras cosas, a la existencia de
un amplio complejo de chinampas, en el que se cultivaba maíz en combinación con
especies como la calabaza, el frijol y una gama de yerbas comestibles conocidas
genéricamente como quelites. Hoy en día ese modelo de cultivo del maíz en
compañía de otras especies lo que llamamos la milpa persiste en amplias zonas
rurales y constituye su base de subsistencia. Las adaptaciones del hombre en
relación con el maíz y otras especies no se limitan a las relativas a su
cultivo. Se desarrollaron también técnicas e instrumentos para procesarlo y
almacenarlo, entre ellos: los metates esenciales para moler el grano, tan
eficientes que permanecieron prácticamente inalterados hasta épocas
relativamente recientes; los objetos de cerámica, como las ollas –esenciales en
la evolución de las prácticas culinarias pues permiten controlar y hacer más expedita
la cocción de los alimentos y los comales para cocer o calentar las tortillas.
Una característica que hace única a Mesoamérica cuando la
comparamos con las demás civilizaciones del mundo antiguo, como China,
Mesopotamia o Egipto, es que aquí no hubo domesticación de animales con los que
sus agricultores se ayudaran en las labores del campo y el transporte, o que
dieran lugar a la ganadería. Esta peculiaridad imprimió al desarrollo social y
político de Mesoamérica un sello propio, que probablemente desde el principio
la orientó hacia la organización de la energía humana para realizar las
diversas actividades, particularmente las relacionadas con la creación de
infraestructura, así como a la transformación de los paisajes. En la
agricultura, el trabajo manual dio lugar a un conjunto de técnicas y de
estrategias de manejo que, junto con el mejoramiento fitogenético de las
especies y la intensificación del uso del suelo lograda por medio de la
irrigación y del aterrazamiento, dieron lugar al aumento progresivo de la
capacidad productiva. Conocemos razonablemente bien los sistemas de
organización social del trabajo de la época cercana a la conquista española,
que eran dirigidos por los señoríos regionales y por los estados imperiales
(tarasco, mexica), pero difícilmente podremos documentarlos para épocas
anteriores. Se trata de un modelo posible según el cual las sociedades
mesoamericanas habrían descansado en la movilización colectiva de la energía
humana, así como en la capacidad de su agricultura para producir e incrementar
los excedentes necesarios para su desarrollo. Enseguida se consignan algunas
“claves” de esta “agricultura sin animales”.
La domesticación de los animales en tiempos antiguos fue un
fenómeno generalizado que se dio en todos los continentes. Su mayor o menor
desarrollo dependió fundamentalmente de la fauna presente, de que fuera o no
viable para soporta el cambio, de las condiciones ambientales y del tipo de
necesidades humanas. En el área mesoamericana la domesticación fue un proceso
continuo y constante, que se inició hace unos 5 000 años y que quizá nunca
concluyó.
Un animal doméstico es el resultado de una interacción entre
el hombre y la especie animal a la que aquél pertenece, a través de la cual lo
introducimos dentro de nuestra esfera de actividades y lo convertimos en parte
de nuestro ambiente, con el propósito de obtener de él algunos beneficios.
Conforme el proceso avanza, la otrora especie silvestre pierde su autonomía y
el hombre progresivamente adopta el papel de protector del animal para cubrir
sus necesidades básicas. Cuando se ha llegado al punto en que éste cubre su
ciclo de vida completo dentro del ámbito humano, podemos decir que el proceso
está concluido y ya podernos hablar de una nueva especie, pero doméstica.
Respecto a qué tan importante y prolongada sea esta interacción, ello depende
fundamentalmente de los beneficios que obtenemos.
La domesticación como producto natural del desarrollo
humano
La domesticación de los animales en tiempos antiguos fue un
fenómeno generalizado que se dio en todos los continentes, excepto el australiano.
Su mayor o menor desarrollo dependió fundamentalmente de la fauna presente, de
que fuera o no viable para soportar el cambio, de las condiciones ambientales y
del tipo de necesidades humanas.
En la actualidad sabemos que un proceso de domesticación de
animales consta de dos fases: la primera, llamada cautividad, implica la captura de ejemplares y la
privación de la libertad, en tanto que la segunda, que es la domesticación
propiamente dicha, representa el periodo en el que poco a poco las necesidades
de los animales son cubiertas por el hombre, hasta llegar al punto en que
aquéllos ya no requieren del ambiente natural para cubrir su ciclo de vida.
La domesticación de animales en Mesoamérica
La región de Mesoamérica, como foco cultural independiente,
tuvo sus propios eventos de domesticación, que nos fueron ni mejores ni peores
que los que se dieron en otros centros de civilización, pues en todo caso
siempre surgen como un simple derivado de la combinación fauna
existente-intereses humanos. Respecto al factor animal, en esta zona no hay
especies de mamíferos medianos o grandes que sean aptos para la domesticación
con fines alimentarios o como fuente de materia prima (como las llamas en
América del Sur, los borregos en Medio Oriente o el jabalí en Asia). Sin
embargo, existe como contraparte una importante fauna de aves, varias de las
cuales si podían adaptarse al ámbito humano.
Acerca de los intereses del hombre mesoamericano, éstos se
centraron con mayor frecuencia en lo religioso que en lo material, en parte
porque las necesidades básicas en este último rubro siempre estuvieron
cubiertas adecuadamente a través de la fauna silvestre, del perro y del
guajolote, y en parte también porque varios de estos eventos de domesticación
se dieron dentro del seno de culturas que tenían una infraestructura económica
bien establecida, y por tanto el esfuerzo humano se dirigió a satisfacer
necesidades de otro tipo, por ejemplo el religioso.
En Mesoamérica la domesticación fue un proceso continuo y constante, que se inició hace unos 5 000 años y quizá nunca concluyó. Hasta donde sabemos no existió una región donde se dieran estos eventos en mayor cantidad, y de hecho lo que conocemos en este momento quizá es sólo una pequeña parte de lo ocurrido.
La salud de la sociedad depende de su alimentación, de la
asistencia pública y de sus conocimientos médicos. Sin embargo, para un mejor
entendimiento la medicina mesoamericana se debe de conocer su cosmovisión, para
comprender tanto las causas sobrenaturales como las naturales de las
enfermedades que aquejaban a la población.
Durante millones de años, la defensa estaciona contra las
enfermedades infecciosas fue el sistema inmunológico natural, y lo fue hasta
mediados del siglo XX, cuando se desarrollaron por primera vez los
antibióticos. La aparición del sida nos obligó a recobrar la importancia de
este sistema inmunológico, incluso cuando hay un avanzado desarrollo en la
ciencia médica: la salud pública no depende exclusivamente de dichos avances.
Uno de los sustratos fundamentales de la salud es una dieta
adecuada; algún sumo de proteínas, sobre todo se considera fundamental para que
exista un sistema de defensa adecuado. La dieta azteca como lo he señalado en
ocasiones anteriores (Medicina, nutrición y salud aztecas), era bastante buena.
Las más recientes investigaciones sobre los mayas contradicen la hipótesis de
que durante el Clásico Tardío hubo una mala alimentación en general; la
estructura promedio de los mayas ha disminuido, sobre todo, en los últimos 500
años.
Un segundo requisito para una buena salud son servicios
públicos adecuados, que incluyen agua potable, drenaje e higiene pública y
personal. Teotihuacan, varias ciudades mayas y Tenochtitlan tuvieron agua
potable y drenaje. Los habitantes de Tenochtitlan recolectaban la basura y
lavaban las calles diariamente. La higiene personal también era muy importante,
como muestran las referencias a la higiene en el Códice Badiano y las recetas
para jabón desodorante, dentífricos y productos para refrescar el aliento ahí
mencionadas. En Mesoamérica no hubo epidemias de enfermedades infecciosas
asociadas al ganado, como la viruela y el sarampión, aunque tenemos información
sobre epidemias de disentería, influenza y neumonía, reumatismo, artritis y
tuberculosis. Una muestra de salud en Mesoamérica es que su esperanza de vida
fue de 37 +- 3 años, que sobrepasa el promedio de Francia en 1800, que era
alrededor de 29 años.
Tipos de sistemas médicos
George Foster y Bárbara Andderson (Medical Anthopology)
consideran que hay sistemas médicos que comparten características universales.
Los autores creen que los sistemas médicos comparten medidas preventivas y
curativas que son parte integral de las culturas. La enfermedad se define
culturalmente y es usada para ejercer control sobre la sociedad. De acuerdo con
Foster y Anderson, hay dos grandes sistemas médicos no occidentales: el sistema
personalista y el naturalista. Los sistemas médicos personalistas consideran
que las enfermedades son causadas internacionalmente por algún agente que puede
ser sobrenatural (dios), alguna entidad no humana (fantasma, espíritu malévolo
o ancestro) o alguna persona (brujo o hechicero). En los sistemas naturalistas
la enfermedad se atribuye a causas naturales. Estos sistemas explican la
enfermedad como una pérdida del equilibrio del paciente, ya sea en su interior
o respecto a su entorno social o natural. Foster y Anderson opinan que aunque
ambos sistemas no se excluyen, uno de los dos será el predominante según la
cultura. Si bien este modelo puede resultarnos útil en el análisis de medicina
mesoamericana debemos aplicarlo con cautela; no debemos incluir la medicina
mesoamericana en ninguno de los modelos sin reticencias; más aún, como veremos,
hay un rango importante de enfermedades causados por fuerzas anímicas que no
fueron contempladas por los autores en sus modelos.
Cosmovisión
Los mitos del tlacuache que en Mesoamérica hubo una
cosmovisión común, con una amplia gama de temas ideológicos, que persistió
durante miles de años antes de la llegada de los españoles y en un vasto
territorio, que abarcaba desde el Norte de México hasta el Salvador. Un buen
número de estas creencias fundamentales son importantes para analizar y
entender la salud y las enfermedades en Mesoamérica. Algunos ejemplos serían la
división del mundo en pares complementarios (tierra/cielo, frío/caliente,
macho/hembra, etc.); el animismo; la visión del cuerpo humano como un
microcosmos que refleja el universo; las creaciones cíclicas; un sustrato
chamánico (que si bien generalmente sólo se encuentra en las sociedades
cazadoras-recolectoras persistió en las sociedades estatales mesoamericanas),
la creencia de un universo tripartita conformado por el cielo, la tierra y el
inframundo, así como la comunicación de los tres niveles mediante estados de
trance obtenidos con la ingestión de alucinógenos; la existencia de fuerzas
anímicas en el cuerpo humano.
Mesoamérica posee también un calendario común, que se
caracteriza por la combinación de un ciclo sagrado de 260 días con un
calendario solar de 365 días. Este calendario ejercía influencia sobre los
seres del universo regulando el flujo de las fuerzas anímicas del mundo
superior hasta la tierra a través de un centro (axis mundi) y cuatro puntos
cardinales. Se sabe que el chamanismo, el calendario y el árbol del mundo se
remontan hasta los olmecas del Preclásico; pero la información más amplia y
precisa sobre las prácticas y creencias médicas provienen de los aztecas, cuyas
creencias se explotan con frecuencia hacía otras sociedades mesoamericanas. A
pesar de sus peculiaridades espaciales y temporales, nos parece que la medicina
azteca es un buen ejemplo de la medicina mesoamericana. Otros artículos de esta
misma revista se ocuparán detalladamente de algunos de estos aspectos que aquí
apuntaremos solamente.
La economía de los pueblos mesoamericanos se sustentó
principalmente en el trabajo humano, al no contar con máquinas o animales de
carga. La propiedad y el cultivo de la tierra eran principalmente comunitarios.
Las principales fuentes de subsistencia fueron la agricultura, la caza y
recolección, la pesca, el comercio y el tributo.
La subsistencia en la época prehispánica se basó principalmente en la agricultura. De acuerdo con Enrique Semo cuatro plantas dominaron en la agricultura mesoamericana: el maíz, el frijol, la calabaza y el chile. En menor medida destacaron el aguacate, el amaranto, la seta y el agave. El maíz fue el producto agrícola por excelencia porque era posible de cosecharla 2 a 3 veces al año y aprovechar cada parte de la planta: los granos para la masa, la sopa y algunas bebidas; las hojas para envolver comida, cocinar o adornar; el tallo, olote y los cabellitos para la elaboración tés en c El maguey fue otro cultivo que se utilizaba en su totalidad: del líquido de su corazón se preparaba octli o pulque y se elaboraba el aguamiel; de sus pencas se extraían fibras para hacer telas, cordeles, calzado y papel, además de endulzante que se puede comer fresco o en forma de miel y un azúcar llamado chancácatl; las espinas se utilizaban como agujas y los gusanos de maguey se degustaban como comida. El nopal se utilizaba al igual que su fruto la tuna para la comida y del insecto cochinilla se extraía un tinte rojizo para colorear telas, murales y códices.
Las formas de propiedad y cultivo de la tierra variaron en
las distintas regiones de Mesoamérica. Gracias a las fuentes históricas, la
situación de la civilización mexica es la más conocida. En el mundo mexica la
tierra pertenecía a todo el pueblo y el usufructo, el producto del trabajo, le
pertenecía al hombre que la trabajaba. El usufructo de la tierra se heredaba a
los hijos y en el caso de quedarse sin descendencia, volvía al pueblo para ser
distribuida nuevamente.
Las principales técnicas agrícolas fueron:
- Roza y quema: la vegetación de un terreno se cortaba y quemaba, para después sembrar la semilla. La producción agrícola depende de la lluvia. La ocupación del suelo es temporal, pasados un par de años, las cosechas disminuyen drásticamente y la parcela debe dejarse descansar durante varios años (entre cuatro y seis años); por lo tanto, el agricultor debe desmontar y montar continuamente nuevos terrenos.
- Agricultura extensiva con sistemas de riego. Éstos incluían canales, diques, presas, derramadores, depósitos pluviales, etc. El agua se hacía llegar por la gravedad, a través de una red de canales hasta las parcelas. En el sistema de agricultura intensiva se practicaba la asociación, rotación y escalonamiento de cultivos. Las tierras requerían de un descanso corto, de uno o dos años,
- Sistema de terrazas: en Monte Albán y las ciudades mayas en algunos valles del sur.
- Sistema de chinampas: especialmente en el Valle de México que es un tipo de balsa hecha con troncos y varas sobre la que se deposita tierra vegetal para cultivar en ella flores y verduras.
En el México central, la erosión del suelo y la desforestación eran problemas serios desde antes de la llegada de los españoles. De sus estudios de depósitos aluviales de la región, el geógrafo Sherburne Cook concluyó que en muchos lugares la pérdida de suelo comenzó mucho antes de la conquista. Aún más, encontró una cercana correlación entre la gravedad de la erosión del suelo y las densidades de población. Particularmente, regiones ocupadas por los mixtecos en Oaxaca (556 personas por milla cuadrada en 1520), por los nahuas en Puebla (1,245 personas por milla cuadrada), y por los tarascos en Michoacán (1,754 personas por milla cuadrada) mostraban una erosión de "severa a localmente completa" al momento de la conquista.73 Los indígenas de México central se mudaban a las empinadas faldas de las colinas a medida que la agricultura en los valles ya no podía mantener crecientes poblaciones y la erosión del suelo hacía imposibles los cultivos en las partes más bajas.74 La pérdida del suelo en las alturas superiores era aún más rápida que lo que había sido más abajo. Y para empeorar la situación, los cortos aguaceros que ocurrían rutinariamente en la región de fines de la primavera a comienzos del otoño se llevaban los suelos expuestos. Eventualmente, el deterioro de la tierra habría amenazado la supervivencia de esos pueblos.75
Los indígenas de México central quemaban bosques para plantar maíz. Al momento de la conquista, los nahuas cultivaban aproximadamente el 15% de la tierra en la meseta central, mucha de la cual había estado arbolada anteriormente.76 La recolección de leña ponía una carga adicional sobre los bosques de la región, ya que era la fuente primaria de combustible para los habitantes de las tierras altas, cerca de once millones de habitantes. El uso de la madera en la construcción, incluyendo la calcinación de la cal para edificar templos y pirámides, era también otra causa de desforestación.77 Los españoles se percataban del uso extensivo de madera por parte de los aztecas para canoas, cajas, mesas, puertas, pilares, techumbres, dinteles, columnas, planchas y tablas.78 Los informantes nahuas de Sahagún describían los bosques como un lugar "donde se cortan los árboles, donde hay troncos, un lugar de vigas". 79 Los comerciantes vendían hachas de bronce y cobre en los mercados de Tenochtitlán, la capital del imperio azteca,80 y los gobernantes aztecas recaudaban madera como parte del tributo que recibían de otros indígenas.81 La madera era una parte importante de la economía azteca.
Algunos indígenas en México central se preocupaban por la erosión del suelo y la desforestación. Para impedir la erosión, los pueblos nativos construían terrazas con piedras, tierra y magueyes.82 Los nahuas dejaron de usar algunos de los bosques de la meseta plantando los cultivos en camas de lodo y material orgánico en descomposición (las chinampas*) en las partes poco profundas de los lagos. Debido al clima templado del valle, se podían levantar varias cosechas al año con esta productiva forma de agricultura. Después de que el rey Netzahualcóyotl construyó un dique a través del lago de Texcoco en 1449 para evitar las inundaciones, los niveles de salinidad en los lagos al sur del valle de México disminuyeron a tan baja concentración (debido a su separación de las aguas salobres del norte) que podían mantener una producción de chinampa en gran escala. Después de la hambruna de Un Conejo (ciclo de tiempo de los aztecas) en 1454, los indígenas en el Valle de México expandieron los campos elevados para generar un amortiguador contra las fuertes heladas y las prolongadas sequías que habían culminado en hambruna masiva. A la segunda mitad del siglo XV, las chinampas cubrían aproximadamente nueve mil hectáreas en los lagos de Xochimilco y Chalco, y cada hectárea alimentaba entre quince y veinte personas.83 Estos campos, entonces, podían mantener a la mayor parte de los aproximadamente 235,000 pobladores.84 Los indígenas aparentemente no cultivaron las cañadas o las faldas de las montañas que rodeaban al valle de México, en su lugar plantaban en las tierras planas y cerca de sus casas.85 Bien sea que se lo hubieran propuesto o no, las chinampas colaboraron en la conservación del suelo y del bosque al reducir presiones para quemar empinadas colinas arboladas para cultivarlas.
Unos cuantos de los gobernantes anteriores a la conquista
promulgaron reglamentos forestales. Quizá el primero en hacerlo fue el príncipe
chichimeca del siglo XIII Nopaltzin, que prohibió encender fuegos en las
montañas y en el campo sin licencia, y aún así, sólo cuando fueran
necesarios.86 Aunque los motivos de Nopaltzin para su edicto son desconocidos,
parecía estar preocupado por los efectos del uso incontrolado del fuego sobre
la fauna y el bosque, ya que ambos eran recursos importantes. Los reyes tarascos,
que apreciaban los bosques como el hábitat para la fauna, como una fuente de
varios productos y como un proveedor de madera para propósitos ceremoniales,
nombraron guardas forestales para supervisar las actividades de los
madereros.87 Preocupado por la creciente escasez de árboles, Netzahualcóyotl
restringió las áreas donde la gente podía cortar madera para construcción y uso
ordinario. Y declaró que aquellos que cortaran árboles dentro de las áreas
protegidas fuesen ejecutados (más tarde modificó este decreto permitiendo a sus
súbditos recolectar madera muerta y ramas dentro de las reservas).88 La escasez
que había resultado del uso irrestricto de los recursos maderables había
llevado a las primeras reglamentaciones forestales en México.
Los indígenas de México central protegían a la fauna
silvestre con propósitos utilitarios y ceremoniales, así como por su valor
estético.91 De acuerdo con sus leyendas, los tarascos se establecieron en la
región alrededor del lago de Pátzcuaro para explotar sus ricas pesquerías y la
abundante cacería. A pesar de ser un pueblo básicamente agricultor, los
tarascos seguían siendo diestros cazadores y pescadores. Capturaban a los
sabrosos peces del lago con anzuelos y redes. Durante los meses invernales,
rodeaban a las aves migratorias con sus canoas y las mataban con lanzas en
forma de tridente. Los cazadores aprovisionaban a los reyes tarascos con
venados, conejos, patos, codornices, y otras aves, para usarlas como
sacrificios o como comida.92 Los tarascos también mataban animales por las
pieles para hacer sus vestidos. Las gentes que se establecieron en las orillas
del lago de Pátzcuaro nunca dejaron de hacer uso de la caza y la pesca a su
disposición.93
También los aztecas eran excelentes cazadores y pescadores. Los cronistas españoles relataban cómo usaban sus redes y dardos para matar muchas aves y peces, que aportaba una significativa fuente de proteínas para los habitantes del valle de México.94 En la "sección de pesca fresca" de los mercados aztecas, los vendedores ofrecían pescado negro y blanco, camarón, caracoles, salamandras, renacuajos, ostras de río, tortugas, huevos de tortuga, y más de una docena de aves acuáticas que iban de patos a garzas. La provisión de carne también incluía conejo, venado, comadrejas, topos, cerdos salvajes, víboras, huevos de iguana, gusanos de maguey y chapulines. Además de los artículos comestibles, los mercaderes vendían las pieles de jaguar, puma, nutria, venado y tejón.95 Los reyes aztecas reglamentaron la pesca, si bien no la cacería. Los funcionarios reales castigaban a los pescadores que capturaban más peces de los que podían comer o vender.96 A medida que los recursos se volvían más escasos, también crecía la necesidad de eliminar el desperdicio.
Los aztecas y sus vecinos mataban animales para satisfacer
"necesidades" ceremoniales y para alimentarse. Llevaban a cabo
cacerías rituales y sacrificaban lobos, venados, liebres, conejos, pequeños
perros, faisanes, lagartos y seres humanos para apaciguar a sus dioses.97 Las
plumas de ave y las pieles de animales estaban entre los más preciados objetos
de tributo.98 Además de su importancia ceremonial, estos objetos eran usados
por la realeza para su placer personal. Los reyes de Texcoco tenían alfombras
hechas de pieles de jaguar, cobertores hechos con plumas de águila, y
tapicerías hechas con pieles de conejo.99 En su utilización de los animales,
los pueblos de la meseta central habían excedido por mucho sus necesidades de
subsistencia. Para cuando la conquista española, los aztecas estaban forzando
el medio ambiente de las tierras altas centrales. Su uso de la madera como
combustible y para la construcción, y su desmonte de las tierras para
agricultura, había cobrado una cuota alta de los bosques.100 Muchas colinas
estaban seriamente erosionadas.101 La cacería de aves migratorias y patos en
gran escala disminuyó mucho a esas poblaciones.102 Sin embargo, los aztecas no
habían agotado su provisión de alimentos. Los estudiosos del tema, casi
universalmente, han rechazado la teoría de que los aztecas practicaban los
sacrificios humanos para aumentar (por medio del canibalismo) su escasa
provisión de proteína animal.103 Cuando Hernán Cortés conquistó a los aztecas,
el valle de México y los terrenos aledaños no estaban al borde del colapso
ecológico.
La importancia de la lengua en la comunicación de la cosmovisión de los pueblos originarios de la región
UNIVERSIDAD PARA EL BIENESTAR BENITO JUAREZ GARCIA, SEDE SAN DIEGO DE LA UNION GUANAJUATO.
INGENIERIA EN PROCESOS AGROALIMENTARIOS
LENGUA ORIGINARIA EN LOS PROCESOS AGROALIMENTARIOS LOCALES.
LA IMPORTANCIA DE LA LENGUA EN LA COMUNICACION DE LA COSMOVISION DE LOS PUEBLOS ORIGINARIOS DE LA REGION.
PRESENTA: CARLOS LISANDRO SANCHEZ COLMENERO.
Idea general:
Pueblo Originario.
Pregunta esencial:
¿Cuál es la importancia de la lengua en la cosmovisión en el noroeste de Guanajuato?
Reto:
Analizar y comprender la importancia de la lengua en la comunicación de la cosmovisión de los pueblos originarios de la región.
Preguntas guía.
- ¿Cómo era la cosmovisión de los pueblos originarios de la región?
- ¿Cuáles es el impacto de la lengua sobre los procesos agroalimentarios?
- ¿Cómo eran los calendarios agrícolas?
- ¿Cómo interpretaban los calendarios?
- ¿Cuáles eran sus tecnologías?
- ¿Cuáles son los cultivos prehispánicos que aun prevalecen?
COSMOVISION DE LOS PUEBLOS ORIGINARIOS EN LA REGION
La cosmovisión Otomí tenía una fuerte relación entre la
religión y dioses en correspondencia con la naturaleza o con los trabajos que
desempeñaban en su vida cotidiana, comenzado por una presencia de un dios al
cual dominaban como Padre <viejo> que tenía relación con el fuego y una
diosa como Madre <vieja>que tenía relación con la tierra y la vida, también
hacen referencia a otros dioses:
Edahi con correspondencia al viento y Ochadapo a los montes;
otras figuras importantes eran los sacerdotes, los cuales llamaban Tlamacazque
los cuales se dedicaban a la formación de los jóvenes que, con puntas de maguey
en días de sacrificio, punzaban sus labios, los sacer[1]dotes
cumplían con las penitencias de todos; en el caso de los otomíes del valle del
Mezquital, estos guías pagaban cuotas, tal forma de pago se otorgaba en forma
de especies como frijol, maíz o ropa.
(Pérez, 2007).
Tomando en cuenta hasta ahora las fuentes, se puede afirmar
que desde la llegada de los Otomíes del Valle del Mezquital no tuvieron un gran
apego a sus dioses y fácilmente fueron sincretizados por los españoles ya que
como menciona
España (2015):
En dicha continuidad de la historia oral y ritual debe
aclararse que mientras que… los otomíes del Mezquital establecían alianzas con
los españoles, convirtiéndose en los principales caciques y conquistadores de
los chichimecas del Norte. Razón por la que tuvieron varios privilegios y libertades,
como el que los antiguos principales mantuvieran el poder en sus comunidades;
mientras que el resto de la población y los sacerdotes pudieron seguir pintando
en las cuevas y barrancas para continuar con sus antiguos rituales, en los que
lógica[1]mente se fusionaron
las nuevas ideas del cristianismo.
IMPACTO DE LA LENGUA SOBRE LOS PROCESOS AGRICOLAS
La Mesoamérica prehispánica fue el escenario donde tuvo
lugar el surgimiento de una cultura milenaria que se desarrolló de manera
independiente; además de las aportaciones al campo de la astronomía y la
arquitectura, sus habitantes crearon un sistema de cultivo basado en una
agricultura sin animales.
El sistema de trabajo manual, dio lugar a un conjunto de
técnicas y estrategias de manejo que junto con el mejoramiento fitogenético de
las especies y la intensificación del uso del suelo por medio de la irrigación
y el aterrazamiento, dieron lugar al crecimiento de la capacidad productiva de
los pueblos de Mesoamérica.
“Lo distintivo de Mesoamérica es que no hubo domesticación
de animales con los cuales los agricultores realizaran las labores del campo y
de transporte, que imprimió al desarrollo social y político un sello propio, y
la orientó a realizar actividades como la transformación de los paisajes y la
organización social y política”, destaca la doctora en ciencias sociales con
especialidad en antropología.
La ubicación geográfica y la diversidad ambiental en que se
desarrollaron los pueblos de Mesoamérica permitieron la existencia de hasta 45
tipos de vegetación “que dio como resultado un 20 a 30 por ciento de endemismo
de un total de 30 mil especies”.
Aunque el maíz fue la especie más importante de los pueblos
de Mesoamérica, uno de los resultados del trabajo manual fue la domesticación
de plantas y creación de variedades adaptadas a la diversidad de las
condiciones microambientales, tras observar su comportamiento o resistencia a
la sequía o exceso de humedad, al frío o al calor excesivo, o bien para
satisfacer preferencias de sabor, color u otros de índole alimenticio o
simbólico.
Los campesinos de la Mesoamérica prehispánica hicieron uso
de herramientas con notable destreza: bastones de madera endurecida al fuego,
que se empleaba como medio forestal, podas y deshierbes; hachuelas para labrar
la madera y cortar árboles compensaban una parte de la elevada acción laboral
del cultivo sin animales.
CALENDARIOS AGRICOLAS
Las sociedades mesoamericanas habían establecido el cultivo
del maíz como alimento básico, alimentación que se complementaba con el frijol,
la calabaza y una enorme riqueza de otros productos agrícolas que provenían de
una milenaria historia de experimentación y observación. La religión, la
cosmovisión y el complejo ritual de las fiestas del calendario se basaban
también en la agricultura como sustento básico. A partir de los ciclos
agrícolas del maíz se conformó un complejo panteón de deidades íntimamente
relacionadas con las actividades productivas. Este panteón estaba vinculado con
el culto a la Tierra, así como con los aspectos meteorológicos del culto de la
lluvia, los cerros y el mar, aunque, sin duda, existían otros aspectos de la
religión que giraban alrededor de cultos como el solar, de los astros, del
fuego y de los muertos.
Las deidades
En el culto existían desdoblamientos de los fenómenos
representados por los dioses: de este modo había varias diosas de la Tierra,
así como una multitud de dioses menores que servían al dios de la lluvia,
Tláloc. La deidad del maíz se desdobló también en una serie de diosas
íntimamente relacionadas con Cintéotl, el “dios mazorca”, que era la
personificación de la mazorca (cintli en náhuatl). Cintéotl era hijo de la
diosa de la Tierra y del dios solar. Es de notar que las diosas del maíz se
agrupaban según edades: el maíz tierno era Xilonen, diosa del jilote, y
Chicomecóatl (“Siete Serpiente”), quien también era una diosa joven,
personificaba el crecimiento del grano del maíz. En la época de los primeros
elotes, esta diosa se festejaba junto con Toci, diosa madre de la Tierra,
mientras que en el invierno era equiparada a Ilamatecuhtli, la “Señora Vieja”,
diosa anciana de la tierra y del barbecho. Chicomecóatl formaba una tríada con
las diosas Chalchiuhtlicue, patrona del agua de las fuentes y lagunas, y
Huixtocíhuatl, diosa de la sal y de la fertilidad del mar. En las fiestas del
calendario, a cada una de estas diosas les correspondía una fecha que también
representaba un momento significativo del ciclo agrícola anual.
Ciclos agrícolas
En las fiestas de carácter agrícola se refleja la división
del año en estación seca (tonalco, “el calor del sol”) y xopan (“la época
verde”). Se puede reconocer en ellas la existencia de los dos ciclos agrícolas que
existen en el Altiplano Central: el de regadío y el de temporal. En los
cultivos tradicionales estos ciclos mantienen hasta el día de hoy una
continuidad con el pasado. En el ciclo de regadío se siembra en enero o febrero
y se cosecha en junio y julio; a los dos meses ya puede haber jilotes. En el
ciclo de temporal la siembra se hace entre abril y junio, y la cosecha tiene
lugar entre fines de octubre, noviembre y diciembre.
Es de notar que en el culto no se celebraban tanto los
fenómenos acabados, dando gracias a los dioses por haberlos concedido, sino que
la principal función de los ritos era la de provocar un buen desenlace de los
fenómenos deseados. Así, los sacrificios de niños debían atraer las lluvias y
garantizar el crecimiento de las cementeras de regadío; 4 huey tozoztli era la
fiesta en preparación de la siembra, cuando las mazorcas secas eran
transformadas mediante los ritos en maíz para la siembra. De la misma manera,
11 ochpaniztli no era la fiesta de la cosecha, sino que su propósito era el de
lograr, mediante los ritos, el buen cumplimiento de la maduración del maíz. La
cosecha sólo tenía lugar unos dos o tres meses indígenas después,
correspondientes a 13 tepeílhuitl y 14 quecholli, respectivamente.
(https://komoni.chemisax.com/los-dos-calendarios-mexicas/ 17 ABRIL 2022)
INTERPRETACION DE LOS CALENDARIOS
El calendario azteca es un sistema de medición del tiempo
creado por los aztecas, también llamados mexicas, una población mesoamericana
que vivió entre los siglos XIV y XVI.
Existen dos tipos de calendarios aztecas para calcular días,
meses, años y siglos en función de dos ciclos:
- El calendario ritual: de 260 días, tenía un carácter adivinatorio. Un sacerdote llevaba la cuenta de los días.
- El calendario solar o civil: de 365 días, señalaba las fechas para honrar a las deidades y rendir tributo a las estaciones o fenómenos naturales.
El origen del calendario azteca no está claro, pero tiene
antecedentes en otras culturas mesoamericanas, como los mayas. Ellos tenían un
calendario solar de 365 días con meses de 20 días llamado Haab, y un calendario
ritual de 260 días llamado Tzolkin.
Al igual que los mayas, la función del calendario azteca
estaba vinculada a su organización social. Era la guía de las actividades
agrícolas, celebraciones colectivas, fechas de recogimiento o rituales.
Durante mucho tiempo se asumió que la Piedra del Sol, un
monolito hallado en Ciudad de México por los españoles, era el calendario de
los aztecas. Pero esta hipótesis ha sido desechada.
Calendario solar o civil (Xiuhpōhualli)
Era un calendario de 365 días dividido en 18 meses llamados
cempohuallapohuallis, de 20 días cada uno. Al final de cada año se agregaban
cinco días llamados nemomtemi, considerados días "vacíos", por lo que
estaban dedicados al ayuno y al reposo.
El calendario solar servía para orientar al pueblo azteca en
muchas cuestiones de la vida cotidiana. El calendario indicaba el mejor momento
para cultivar o cosechar, la fecha propicia para hacer ofrendas o sacrificios a
los dioses, o el tiempo de inicio y cierre de ciclos.
También se empleaba definir la fecha de determinados eventos
sociales, como las fiestas para celebrar una deidad, para honrar a los muertos,
o para indicar la iniciación de los niños en ciertas actividades.
Calendario ritual o sagrado (Tonalpohualli)
Era un tipo de calendario azteca dedicado a las fechas
consideradas místicas y estaba organizado en función de un año de 260 días, con
20 meses de 13 días cada uno.
Este calendario funcionaba como un registro de las fechas
propicias para eventos relevantes, como los mejores días para sembrar, cosechar
o hacer viajes expedicionarios. Solía escribirse sobre piel de venado o papel
vegetal.
En el Tonalpohualli, cada uno de los 260 días del año tenía
un nombre creado a partir de un sistema que combinaba los nombres de los 20
días del calendario solar con una numeración comprendida entre el 1 y el 13.
Este sistema evitaba la repetición de los nombres.
De esta manera, la primera semana del calendario civil comenzaba en el 1 Cipactli (1- caimán) y terminaba en 13 Acatl (13-caña). La segunda semana iniciaba en el 1 Ocelotl (1- Jaguar) y la tercera en 1 Mázatl (1- venado).
(https://www.significados.com/calendario-azteca/)
TECNOLOGIAS
Biotecnología Prehispánica
1. Papaína: La primera evidencia, dijo, es la producción de
la enzima papaína, los ancestros enredaban los trozos de carne en hojas de
papaya o le adherían pedazos de los frutos, de los que se exudaba una sustancia
blanquizca.
La enzima responsable de este efecto es una proteasa muy
estable que tolera temperaturas de hasta 65 grados antes de desactivarse, por
lo que fue posible enviarla a España, su utilización fue prácticamente
inmediata en toda Europa.
2. Nixtamalización: La segunda tecnología es la
nixtamalización, fundamental en el procesamiento del grano del maíz del que se
obtiene la masa para tortillas, esta tecnología se utiliza en la actualidad,
casi sin modificación. Existen numerosas tesis de estudiantes mexicanos que la
analizan y se sigue publicando sobre la misma.
3. Fermentación: Un caso específico de su uso era el de la
fermentación del agua miel, que se aseguró obtiene de los magueyes, para la
obtención del pulque.
4. Procesamiento del cacao: La tecnología de la fermentación
también se aplicaba al fruto del cacao, previo al tostado de las semillas, para
lograr el producto de gran demanda internacional: el chocolate.
5. Obtención de pigmentos: A partir de la grana cochinilla o
del palo de tinte, entre otros insumos vegetales. La comercialización y demanda
de los pigmentos fue tan elevada que en el siglo XVIII se colocó, después de la
minería, en el segundo producto de exportación de nuestro País.
6. Curtiduría de pieles a partir de los taninos extraídos de
las cortezas de los árboles de encino. Esta técnica permitiría a la Nueva
España que, para el fin del siglo XVI, se enviaran a España cerca de 80 mil
cueros de ganado vacuno al año.
7. Elaboración de pócimas, extractos, que preparaban a
partir de las plantas que ahora se llaman medicinales y que se utilizaban para
atender los males de la población indígena.
(https://www.elimparcial.com/sonora/locurioso/7-tecnologias-mayas-prehispanicas-20150313-0236.html
1 MAYO 2022)
Tecnologías
Chinampas.
Ciudad de México.- Pese a los avances tecnológicos en el
campo de la agricultura, el uso de una tecnología prehispánica como la chinampa
prevalece en nuestros tiempos, debido a su efectividad y a que podría
convertirse en una propuesta para hacer frente a los retos del cambio
climático.
Así lo consideran quienes trabajan desde hace más de cinco
años en el proyecto Chinampayolo, cooperativa que ha demostrado que la suma de
voluntades y talentos pueden convertirse en una estrategia clave para generar
resiliencia.
Eso es lo que ocurre en Xochimilco, donde las aguas de los
canales han reducido su cauce debido a que las fuentes principales de las que
se alimentaba fueron entubadas durante el Porfiriato “para distribuir agua a
una creciente Ciudad de México”.
Desde entonces, el crecimiento de la mancha urbana no se ha
detenido, y hoy Xochimilco forma parte de la Ciudad de México, con las
respectivas consecuencias de la urbanización, como la desecación de sus
canales, los cuales apenas sobreviven por la recarga que le proporcionan las
aguas residuales del Cerro de la Estrella.
Para muestra, basta un botón. Solo es cuestión de ver los
sembradíos contenidos en la chinampa para descubrir que “se puede cultivar de
todo, desde verdolagas, caléndula, girasoles, tomate de cáscara, berenjena,
betabeles, hinojo, chiles, frijol, jitomate, papa y un sinfín de productos”.
La técnica es aprovechar el agua del humedal que sirve para
mantener la tierra lo suficientemente nutrida y humedecida para producir con
eficiencia al igual que lo hicieran nuestros ancestros prehispánicos.
(https://eldemocrata.com/chinampas-tecnologia-agricola-prehispanica-que-prevalece-en-la-modernidad/
1 mayo 2022)
CULTIVOS PREHISPANICOS
Huauzantle (Chenopodium bonus)
Nombre común: Huauzontle o Huazontle
Nombre científico: Chenopodium bonuus, Chenopodium
bonus-henricus (introducido de Europa), Chenopodium berlandieri y Chenopodium
berlandieri nuttalliae.
Hábitat: México; pariente de la quinua.
Tiempo de germinación y Necesidades de germinación:
germinación relativamente rápida (1 a 2 semanas) [2]. Se deposita las semillas
a una profundidad de 1 a 2 cm
Características de la plantita en sus primeros estadios:
Trasplante/Distancias: las hileras distarán entre sí 20 a 35
cm.
Manejo/Asociar con: suelan sembrarla entre la milpa
Características de la planta ya desarrollada:
es una planta anual llegando hasta 0,6 m.
Necesidades de sol/clima: es muy resistente a los climas
fríos y secos, y crece incluso en suelos pobres. No puede crecer en la sombra.
Soporta temperaturas por debajo de 0ºC en periodos cortos.
Necesidades de humedad: requiere suelos húmedos. otra fuente
dice ligeramente húmedo.
Necesidad de suelo: aguanta tanto suelos arenosos como
arciocos y tanto ácidos como alcalinos. Otra fuente dice lo contrario: Es
una especie bastante exigente en cuanto a suelo y prefiere terrenos fértiles,
de buena estructura física y de reacción química equilibrada, por tanto, el
terreno debe ser fértil, profundo, bien drenado, de consistencia media,
ligeramente suelto, rico en materia orgánica y nitrógeno. En suelos ácidos con
PH inferior a 6.5 no desarrolla, a PH ligeramente alcalino se produce el enrojecimiento
del pecíolo y a PH muy elevado es muy susceptible a la clorosis.
Cosecha: La recolección consiste en cortar las vainas más
desarrolladas, dando aproximadamente 5 o 6 pasadas a un cultivo, cuando se
comercializa la planta entera, se corta cada planta por debajo de la roseta de
vainas a 10 cm sobre la tierra, en este caso se dará solo una pasada.
Flor: de julio a octubre; flores son hermafroditas y
polinizadas por el viento.
Fruto:
Normalmente se consumen las hojas, las ramas, las flores y
las semillas del huauzontle. Las semillas deben ser remojados toda la noche
para quitar el sabor amargo.
Amarhantus (Amaranthus Spp.)
(http://www.lamsa.com.mx/index.php/node/1451 3 MAYO 2022)
El amaranto es una planta que pertenece a la familia de los amaranthacea y al género Amarhantus (Amaranthus Spp.). Es de cultivo anual y puede alcanzar de 0.5 a 3 metros de altura. Esta familia de Amaranthaceae reúne cerca de 60 géneros y más de 800 especies, pero existen tres que producen semilla y son las más apreciadas.:
- Amaranthus Caudatus: Cultivo en la región de Los Andes y se comercializa como planta de ornato principalmente en Europa y Norteamérica.
- Amaranthus Cruentus: Originario de México y Centroamérica, se cultiva para obtener grano. También se consume como vegetal.
- Amaranthus Hipochondriacus: Originario de la parte central de México, se cultiva para obtener grano. Su ciclo vegetativo tiene un promedio de 180 días, desde que germina hasta que alcanza su madurez.
Las zonas de producción y cultivo son: Puebla con el 51%,
Morelos 22%, Tlaxcala 18%, Distrito Federal 9%, Estado de México 6% y
Guanajuato 2%.
Del total de la producción, durante 2014 en México, según
reporte del SIAP, se cultivaron 5,032.25 hectáreas, de las cuáles se cosecharon
5,014.25. Se obtuvo un total de 6,547 toneladas (con un rendimiento de 1.31
ton/ha) que se vendieron a un precio de mercado de $11,505.86 / ton. En total,
la producción de Amaranto en México representó un valor de $75,329.89 millones
de pesos.
A nivel mundial, China es el principal productor de amaranto
con 150,000 hectáreas sembradas. Le siguen India y Perú con 1,800 has., México
con 900 has. Y Estados Unidos con 500 has. En cuanto a participación de mercado
en exportaciones, Argentina representa el 49%, Perú el 45.24% y México
solamente tiene el 3.02% seguido de Bolivia con 0.36% y Ecuador con 0.25%.
En los últimos años se ha extendido el mercado de consumo en
países industrializados incluyendo Estados Unidos, Japón y Alemania. El
Amaranto tiene el potencial para convertirse en un cultivo “básico” de la misma
importancia agrícola y económica que los otros cultivos básicos de la humanidad
(maíz, trigo, sorgo, cebada, arroz). El ciclo de producción –consumo de un
cultivo de esta naturaleza (alimento básico) puede crecer exponencialmente. Las
aplicaciones tecnológicas son múltiples: proteína de alta calidad, almidones
modificados, aceite comestible, farmacéutica, etc. Se puede decir que en un
mediano plazo el mercado mundial de amaranto puede llegar a tener un desarrollo
agronómico industrial similar al de la soya. Esto debido a que actualmente, existe
una tendencia mundial de revalorización de alimentos saludables, junto a sus
procesos culturales. El amaranto recibió la aprobación como el mejor alimento
de origen vegetal para consumo humano. Es superior a soya, maíz y trigo por la
alta presencia de lisina.
Las posibilidades de incursionar en el mercado internacional
dependen de la producción a gran escala, la calidad del grano y la continuidad
de abastecimiento.
Chía (Salvia hispanica)
Salvia hispanica, de nombre común chía, es una planta herbácea de la familia de las lamiáceas; es nativa del centro y sur de México, El Salvador, Guatemala, Nicaragua y Costa Rica.
Nombre científico: Salvia hispanica
Clasificación superior: Salvia
Familia: Lamiaceae
Categoría: Especie
Clase: Magnoliopsida
Especie: Salvia hispanica
Orden: Lamiales
Antes de la conquista de América, la chía era un alimento
básico para las civilizaciones de México; su cultivo era probablemente el
tercero en importancia económica, superado solo por el maíz (Zea mays) y el
frijol (Phaseolus vulgaris). Ya antiguamente esta semilla era usada por la
etnia semi-nómada de los tecuexes (grupo chichimeca), ubicados en los actuales
municipios de Guadalajara, Zapotlanejo, Acatic, Tepatitlán, San Miguel el Alto,
Cuquio, Yahualica, etc. y con la cual pagaban tributo a los mexicas.
Inicialmente esta semilla era recolectada de plantas
silvestres (no cultivada), hasta que los tlaxcaltecas y otomíes, traídos a la
región por los españoles conquistadores, la domesticaron, iniciándose con esto
el cultivo de esta importante semilla. Las contribuciones eran de hasta 1500
toneladas anuales; se empleaba como alimento, como ofrenda a los dioses, y como
oleaginosa para producir un aceite como base para pinturas corporales y
decorativas.
Se ofrendaban brotes de chía a Chicomecóatl, la diosa del
maíz, durante la fiesta de la veintena de hueytozoztli; durante la veintena
ritual de hueytecuílhulhuitl, se preparaba pinole de semillas de chía tostadas
hasta llenar una embarcación, que se hacía flotar entre los asistentes, que tomaban
de ella una porción hasta vaciarla. A su vez, los purépechas de Michoacán
empleaban el pinole para fabricar unos pequeños tamales que usaban como ofrenda
en el altar de sus muertos.
martes, 3 de mayo de 2022
Transcendencia del uso de la lengua de los pueblos originarios de la región
UNIVERSIDAD PARA EL BIENESTAR BENITO JUAREZ GARCIA, SEDE SAN DIEGO DE LA UNION GUANAJUATO.
INGENIERIA EN PROCESOS AGROALIMENTARIOS
LENGUA ORIGINARIA EN LOS PROCESOS AGROALIMENTARIOS LOCALES.
LA TRANSCENDENCIA DEL USO DE LA LENGUA DE LOS PUEBLOS ORIGINARIOS EN LA REGION.
PRESENTA: CARLOS LISANDRO SANCHEZ COLMENERO.
“2ºC”
Pregunta esencial:
¿Cuál es la transcendencia de la lengua originaria en el noroeste de Guanajuato?
Reto:
Analizar y comprender las culturas y tradiciones en torno a los procesos agroalimentarios.
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Preguntas guía. |
TOPONIMIALa palabra Toponimia proviene, etimológicamente, de las raíces griegas "topos", que significa "lugar" y "onoma", que significa "nombre" (Wen-Chun, 2006:2). La Toponimia es la disciplina que se interesa por estudiar, analizar y comprender los nombres que tienen los distintos lugares. La toponimia es una rama de la onomástica, asignatura que estudia los nombres en general. TIPOS DE TOPONIMOSORIGENEn el idioma español la RAE no registra este nombre hasta finales del siglo XIX. En lengua árabe, la primera vez que aparece el termino "toponomista"data aproximadamente de mediados del siglo XIX. TOPONIMOS MAS ANTIGUOS.México El topónimo de México procede de México-Tenochtitlan, nombre náhuatl con el que los mexicas designaban a su capital, situada en lo que actualmente es la Ciudad de México. Su etimología, en cambio, es incierta. Antes de su independencia el país era llamado América Mexicana, y si bien se discutió la posibilidad de denominar Anáhuac al nuevo país, finalmente prevaleció la forma actual. Guanajuato La palabra Guanajuato se remonta hasta el siglo XIII o XIV cuando los purépechas o tarascos llegaron y se asentaron en lo que hoy en día es el actual Estado de Michoacán y la parte sur del Estado de Guanajuato. El pueblo purépecha acostumbraba nombrar a los lugares de acuerdo a sus características físicas, a la abundancia de alguna planta o material. La palabra Guanajuato viene de los vocablos Kuanasi y Uato del idioma purépecha. El nombre significa "Lugar montuoso de ranas" o "cerro de ranas". Le dieron este nombre debido a que los cerros que se encuentran al rededor de Guanajuato, a los antiguos purépechas les pareció que tenían forma de ranas. (https://miguanajuato.blogspot.com/2009/12/toponimia.html 25 feb 2022) (https://m.facebook.com/casadedantehostel/photos/sab%C3%ADas-que-el-nombre-guanajuato-viene-de-la-lengua-pur%C3%A9pecha-quanax-quato-y-sign/10152658729629795/) SALUDLa salud es un estado de bienestar o equilibrio que puede ser visto a nivel subjetivo o a nivel objetivo. El termino salud se contrapone al de enfermedad, y es objeto de especial atención por parte de la medicina y de las ciencias de la salud. Herbolaria. La herbolaria es la aplicación de la botánica a la medicina; es decir al uso de hierbas contra las enfermedades que aquejan al hombre y a otras especies, para restablecer la salud. Los químicos han aislado principios activos, uno o varios, de una sola planta, y los han denominado fármacos o medicamentos y la farmacología se ha encargado de estudiar algunas de sus propiedades en los seres humanos, principalmente, para darles una utilización en las enfermedades diversas que aquejan al hombre. Herbolaria Prehispánica. El Zoapatle (Montanoa tomentosa). Se aplicaba: Cuando ya los dolores apretaban mucho a la preñada, luego la metían en el baño y cuando ya iba llegando el tiempo que la criatura había de salir, dabanle a beber una yerba que llama cihuapactli, molida y cocida con agua. El Zapote Blanco (Casimiroa edulis) La corteza, hojas y principalmente las semillas se utilizan en medicinal popular por sus propiedades hipnóticas, sedantes e hipotensoras, en el tratamiento de casos de insomnio y para controlar la hipertensión; también se usa en casos de dolores reumáticos y como antidiarreico. El toloache, toloatzin (Datura spp) Las propiedades de Datura se conocen desde tiempos remotos, se usaban como alucinógenos, ceremoniales y actividades relacionadas con la magia y la hechicera. En unión del beleño y la mandrágora formaban parte de las plantas de las brujas. El Matarique (Psacalium spp.) La raíz fresca o seca hervida en agua como te, para tratar diversos trastornos gastrointestinales, dolores musculares, infecciones. Actualmente se usa en la medicina tradicional mexicana, especialmente contra la diabetes. Plantas medicinales. Enfermedades Prehispánicas.
También contaban con tratamientos específicos por especialidad, como por ejemplo:
Principales terapias prehispánicas.
Suelen atender con frecuencia las siguientes dolencias: espanto, mal de ojo, mal aire, diarreas, infecciones del estomago, dolor de muelas, reumatismo, bronquitis, quebraduras, fracturas, alcoholismo, enfermedades del hígado y del riñón, mal de orín, pulmonía o neumonía, y ataques epilépticos, además, naturalmente, del embarazo y el parto. Asimismo, suelen ser requeridas para sobar y dar lavados.
Las causas de demanda de atención mas importantes por las que son solicitados los servicios de curandero, son: enfermedades del aparato digestivo: ulcera, cólicos en el vientre, cólico en el intestino, infección estomacal, dolores estomacales, inflamación del vientre y amibas, etc.
Entre las enfermedades mas importantes por lo que son solicitada la intervención de hierbero, destacan: soltura de estomago, empacho, diarrea, dolor de estomago, deposiciones, cólico, dolor de estomago por corajes y parásitos, calenturas, constipados, sudores o escalofríos, pulmonía, frialdad, ,al de aire, espanto, rabia, nervios, bilis, etc.
La función de los hueseros esta enfocada a la atención de fracturas (quebraduras), luxaciones (zafaduras, torceduras) y otros trastornos del sistema musculo-esquelético (tales como dolores musculares, golpes, hinchazones, calambres, tendones encogidos, órganos desplazados, hernias o relajadas, etc.) Ceremonias. Masajes curativos: Entre los padecimientos físicos que se arreglan con un buen masaje están los siguientes:
Limpia tradicional: Las dolencias que pueden ser sanadas a través de una limpia tradicional son tanto físicas como espirituales:
Etnoecologia. La etnoecologia puede definirse como un enfoque o abordaje interdisciplinario que explora las maneras como la naturaleza es visualizada por los diferentes grupos humanos (culturas), a través de un conjunto de creencias y conocimientos, y como en términos de esas imágenes, tales grupos utilizan o manejan los recursos naturales. El Kosmos. En el corazón de este profundo lazo esta la creencia de que todas las cosas vivas y no vivas y los mundos social y natural están intrínsecamente ligados (principio de reciprocidad). El Corpus. Este cuerpo de conocimiento es la expresión de una cierta sabiduría personal y, al mismo tiempo, de una creación colectiva, es decir, una síntesis histórica y cultural convertida en realidad en la mente de un producto individual. La Praxis. Este modo de subsistencia resulta en la utilización al máximo de todos los paisajes disponibles en los ambientes circundantes, el reciclaje de materiales, energía y desperdicios, la diversificación los productos obtenidos por el ambiente y, especialmente, la integración de diferentes practicas: agricultura, recolección, extracción forestal, agroforestal, pesca, caza, ganadería de pequeña escala, y artesanía. Políticas. La política social que sea ha venido experimentando en los
países latinoamericanos una reorientación conceptual, caracterizados por visión
compensatoria, entendida como la acción de introducir medidas destinadas a
amortiguar los costos sociales y políticos de los programas de ajuste
estructural; selectividad y focalización, es decir, abandono de la pretensión
de provisión universal y homogénea de servicios y beneficios, y concentración
de los mismos en grupos-meta previamente definidos, especialmente en el marco
de la priorización del combate a la pobreza; privatización de los servicios
sociales y descentralización de los mismos a través de la transferencia total o
parcial de la tarea social estatal a actores privados o estatales regionales y
locales. Con base en ésta
postura del desarrollo, la política social hacia los pueblos indígenas impulsa
acciones de desarrollo comunitario, entendiendo éste como un proceso, donde los
individuos son responsables de su propio desarrollo, con el apoyo de los grupos
y la coordinación institucional; así también es caracterizado como un método
social, por medio del cual, a través de las técnicas de promoción del hombre y
de la movilización de los recursos institucionales, se pretende lograr una
mejor y ordena utilización de estos recursos, en beneficio de la colectividad,
orientado a obtener el pleno desarrollo de los hombres. |





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