UNIVERSIDAD PARA EL BIENESTAR BENITO JUAREZ GARCIA, SEDE SAN DIEGO DE LA UNION GUANAJUATO.
INGENIERIA EN PROCESOS AGROALIMENTARIOS
LENGUA ORIGINARIA EN LOS PROCESOS AGROALIMENTARIOS LOCALES.
LA IMPORTANCIA DE LA LENGUA EN LA COMUNICACION DE LA COSMOVISION DE LOS PUEBLOS ORIGINARIOS DE LA REGION.
PRESENTA: CARLOS LISANDRO SANCHEZ COLMENERO.
Idea general:
Pueblo Originario.
Pregunta esencial:
¿Cuál es la importancia de la lengua en la cosmovisión en el noroeste de Guanajuato?
Reto:
Analizar y comprender la importancia de la lengua en la comunicación de la cosmovisión de los pueblos originarios de la región.
Preguntas guía.
- ¿Cómo era la cosmovisión de los pueblos originarios de la región?
- ¿Cuáles es el impacto de la lengua sobre los procesos agroalimentarios?
- ¿Cómo eran los calendarios agrícolas?
- ¿Cómo interpretaban los calendarios?
- ¿Cuáles eran sus tecnologías?
- ¿Cuáles son los cultivos prehispánicos que aun prevalecen?
COSMOVISION DE LOS PUEBLOS ORIGINARIOS EN LA REGION
La cosmovisión Otomí tenía una fuerte relación entre la
religión y dioses en correspondencia con la naturaleza o con los trabajos que
desempeñaban en su vida cotidiana, comenzado por una presencia de un dios al
cual dominaban como Padre <viejo> que tenía relación con el fuego y una
diosa como Madre <vieja>que tenía relación con la tierra y la vida, también
hacen referencia a otros dioses:
Edahi con correspondencia al viento y Ochadapo a los montes;
otras figuras importantes eran los sacerdotes, los cuales llamaban Tlamacazque
los cuales se dedicaban a la formación de los jóvenes que, con puntas de maguey
en días de sacrificio, punzaban sus labios, los sacer[1]dotes
cumplían con las penitencias de todos; en el caso de los otomíes del valle del
Mezquital, estos guías pagaban cuotas, tal forma de pago se otorgaba en forma
de especies como frijol, maíz o ropa.
(Pérez, 2007).
Tomando en cuenta hasta ahora las fuentes, se puede afirmar
que desde la llegada de los Otomíes del Valle del Mezquital no tuvieron un gran
apego a sus dioses y fácilmente fueron sincretizados por los españoles ya que
como menciona
España (2015):
En dicha continuidad de la historia oral y ritual debe
aclararse que mientras que… los otomíes del Mezquital establecían alianzas con
los españoles, convirtiéndose en los principales caciques y conquistadores de
los chichimecas del Norte. Razón por la que tuvieron varios privilegios y libertades,
como el que los antiguos principales mantuvieran el poder en sus comunidades;
mientras que el resto de la población y los sacerdotes pudieron seguir pintando
en las cuevas y barrancas para continuar con sus antiguos rituales, en los que
lógica[1]mente se fusionaron
las nuevas ideas del cristianismo.
IMPACTO DE LA LENGUA SOBRE LOS PROCESOS AGRICOLAS
La Mesoamérica prehispánica fue el escenario donde tuvo
lugar el surgimiento de una cultura milenaria que se desarrolló de manera
independiente; además de las aportaciones al campo de la astronomía y la
arquitectura, sus habitantes crearon un sistema de cultivo basado en una
agricultura sin animales.
El sistema de trabajo manual, dio lugar a un conjunto de
técnicas y estrategias de manejo que junto con el mejoramiento fitogenético de
las especies y la intensificación del uso del suelo por medio de la irrigación
y el aterrazamiento, dieron lugar al crecimiento de la capacidad productiva de
los pueblos de Mesoamérica.
“Lo distintivo de Mesoamérica es que no hubo domesticación
de animales con los cuales los agricultores realizaran las labores del campo y
de transporte, que imprimió al desarrollo social y político un sello propio, y
la orientó a realizar actividades como la transformación de los paisajes y la
organización social y política”, destaca la doctora en ciencias sociales con
especialidad en antropología.
La ubicación geográfica y la diversidad ambiental en que se
desarrollaron los pueblos de Mesoamérica permitieron la existencia de hasta 45
tipos de vegetación “que dio como resultado un 20 a 30 por ciento de endemismo
de un total de 30 mil especies”.
Aunque el maíz fue la especie más importante de los pueblos
de Mesoamérica, uno de los resultados del trabajo manual fue la domesticación
de plantas y creación de variedades adaptadas a la diversidad de las
condiciones microambientales, tras observar su comportamiento o resistencia a
la sequía o exceso de humedad, al frío o al calor excesivo, o bien para
satisfacer preferencias de sabor, color u otros de índole alimenticio o
simbólico.
Los campesinos de la Mesoamérica prehispánica hicieron uso
de herramientas con notable destreza: bastones de madera endurecida al fuego,
que se empleaba como medio forestal, podas y deshierbes; hachuelas para labrar
la madera y cortar árboles compensaban una parte de la elevada acción laboral
del cultivo sin animales.
CALENDARIOS AGRICOLAS
Las sociedades mesoamericanas habían establecido el cultivo
del maíz como alimento básico, alimentación que se complementaba con el frijol,
la calabaza y una enorme riqueza de otros productos agrícolas que provenían de
una milenaria historia de experimentación y observación. La religión, la
cosmovisión y el complejo ritual de las fiestas del calendario se basaban
también en la agricultura como sustento básico. A partir de los ciclos
agrícolas del maíz se conformó un complejo panteón de deidades íntimamente
relacionadas con las actividades productivas. Este panteón estaba vinculado con
el culto a la Tierra, así como con los aspectos meteorológicos del culto de la
lluvia, los cerros y el mar, aunque, sin duda, existían otros aspectos de la
religión que giraban alrededor de cultos como el solar, de los astros, del
fuego y de los muertos.
Las deidades
En el culto existían desdoblamientos de los fenómenos
representados por los dioses: de este modo había varias diosas de la Tierra,
así como una multitud de dioses menores que servían al dios de la lluvia,
Tláloc. La deidad del maíz se desdobló también en una serie de diosas
íntimamente relacionadas con Cintéotl, el “dios mazorca”, que era la
personificación de la mazorca (cintli en náhuatl). Cintéotl era hijo de la
diosa de la Tierra y del dios solar. Es de notar que las diosas del maíz se
agrupaban según edades: el maíz tierno era Xilonen, diosa del jilote, y
Chicomecóatl (“Siete Serpiente”), quien también era una diosa joven,
personificaba el crecimiento del grano del maíz. En la época de los primeros
elotes, esta diosa se festejaba junto con Toci, diosa madre de la Tierra,
mientras que en el invierno era equiparada a Ilamatecuhtli, la “Señora Vieja”,
diosa anciana de la tierra y del barbecho. Chicomecóatl formaba una tríada con
las diosas Chalchiuhtlicue, patrona del agua de las fuentes y lagunas, y
Huixtocíhuatl, diosa de la sal y de la fertilidad del mar. En las fiestas del
calendario, a cada una de estas diosas les correspondía una fecha que también
representaba un momento significativo del ciclo agrícola anual.
Ciclos agrícolas
En las fiestas de carácter agrícola se refleja la división
del año en estación seca (tonalco, “el calor del sol”) y xopan (“la época
verde”). Se puede reconocer en ellas la existencia de los dos ciclos agrícolas que
existen en el Altiplano Central: el de regadío y el de temporal. En los
cultivos tradicionales estos ciclos mantienen hasta el día de hoy una
continuidad con el pasado. En el ciclo de regadío se siembra en enero o febrero
y se cosecha en junio y julio; a los dos meses ya puede haber jilotes. En el
ciclo de temporal la siembra se hace entre abril y junio, y la cosecha tiene
lugar entre fines de octubre, noviembre y diciembre.
Es de notar que en el culto no se celebraban tanto los
fenómenos acabados, dando gracias a los dioses por haberlos concedido, sino que
la principal función de los ritos era la de provocar un buen desenlace de los
fenómenos deseados. Así, los sacrificios de niños debían atraer las lluvias y
garantizar el crecimiento de las cementeras de regadío; 4 huey tozoztli era la
fiesta en preparación de la siembra, cuando las mazorcas secas eran
transformadas mediante los ritos en maíz para la siembra. De la misma manera,
11 ochpaniztli no era la fiesta de la cosecha, sino que su propósito era el de
lograr, mediante los ritos, el buen cumplimiento de la maduración del maíz. La
cosecha sólo tenía lugar unos dos o tres meses indígenas después,
correspondientes a 13 tepeílhuitl y 14 quecholli, respectivamente.
(https://komoni.chemisax.com/los-dos-calendarios-mexicas/ 17 ABRIL 2022)
INTERPRETACION DE LOS CALENDARIOS
El calendario azteca es un sistema de medición del tiempo
creado por los aztecas, también llamados mexicas, una población mesoamericana
que vivió entre los siglos XIV y XVI.
Existen dos tipos de calendarios aztecas para calcular días,
meses, años y siglos en función de dos ciclos:
- El calendario ritual: de 260 días, tenía un carácter adivinatorio. Un sacerdote llevaba la cuenta de los días.
- El calendario solar o civil: de 365 días, señalaba las fechas para honrar a las deidades y rendir tributo a las estaciones o fenómenos naturales.
El origen del calendario azteca no está claro, pero tiene
antecedentes en otras culturas mesoamericanas, como los mayas. Ellos tenían un
calendario solar de 365 días con meses de 20 días llamado Haab, y un calendario
ritual de 260 días llamado Tzolkin.
Al igual que los mayas, la función del calendario azteca
estaba vinculada a su organización social. Era la guía de las actividades
agrícolas, celebraciones colectivas, fechas de recogimiento o rituales.
Durante mucho tiempo se asumió que la Piedra del Sol, un
monolito hallado en Ciudad de México por los españoles, era el calendario de
los aztecas. Pero esta hipótesis ha sido desechada.
Calendario solar o civil (Xiuhpōhualli)
Era un calendario de 365 días dividido en 18 meses llamados
cempohuallapohuallis, de 20 días cada uno. Al final de cada año se agregaban
cinco días llamados nemomtemi, considerados días "vacíos", por lo que
estaban dedicados al ayuno y al reposo.
El calendario solar servía para orientar al pueblo azteca en
muchas cuestiones de la vida cotidiana. El calendario indicaba el mejor momento
para cultivar o cosechar, la fecha propicia para hacer ofrendas o sacrificios a
los dioses, o el tiempo de inicio y cierre de ciclos.
También se empleaba definir la fecha de determinados eventos
sociales, como las fiestas para celebrar una deidad, para honrar a los muertos,
o para indicar la iniciación de los niños en ciertas actividades.
Calendario ritual o sagrado (Tonalpohualli)
Era un tipo de calendario azteca dedicado a las fechas
consideradas místicas y estaba organizado en función de un año de 260 días, con
20 meses de 13 días cada uno.
Este calendario funcionaba como un registro de las fechas
propicias para eventos relevantes, como los mejores días para sembrar, cosechar
o hacer viajes expedicionarios. Solía escribirse sobre piel de venado o papel
vegetal.
En el Tonalpohualli, cada uno de los 260 días del año tenía
un nombre creado a partir de un sistema que combinaba los nombres de los 20
días del calendario solar con una numeración comprendida entre el 1 y el 13.
Este sistema evitaba la repetición de los nombres.
De esta manera, la primera semana del calendario civil comenzaba en el 1 Cipactli (1- caimán) y terminaba en 13 Acatl (13-caña). La segunda semana iniciaba en el 1 Ocelotl (1- Jaguar) y la tercera en 1 Mázatl (1- venado).
(https://www.significados.com/calendario-azteca/)
TECNOLOGIAS
Biotecnología Prehispánica
1. Papaína: La primera evidencia, dijo, es la producción de
la enzima papaína, los ancestros enredaban los trozos de carne en hojas de
papaya o le adherían pedazos de los frutos, de los que se exudaba una sustancia
blanquizca.
La enzima responsable de este efecto es una proteasa muy
estable que tolera temperaturas de hasta 65 grados antes de desactivarse, por
lo que fue posible enviarla a España, su utilización fue prácticamente
inmediata en toda Europa.
2. Nixtamalización: La segunda tecnología es la
nixtamalización, fundamental en el procesamiento del grano del maíz del que se
obtiene la masa para tortillas, esta tecnología se utiliza en la actualidad,
casi sin modificación. Existen numerosas tesis de estudiantes mexicanos que la
analizan y se sigue publicando sobre la misma.
3. Fermentación: Un caso específico de su uso era el de la
fermentación del agua miel, que se aseguró obtiene de los magueyes, para la
obtención del pulque.
4. Procesamiento del cacao: La tecnología de la fermentación
también se aplicaba al fruto del cacao, previo al tostado de las semillas, para
lograr el producto de gran demanda internacional: el chocolate.
5. Obtención de pigmentos: A partir de la grana cochinilla o
del palo de tinte, entre otros insumos vegetales. La comercialización y demanda
de los pigmentos fue tan elevada que en el siglo XVIII se colocó, después de la
minería, en el segundo producto de exportación de nuestro País.
6. Curtiduría de pieles a partir de los taninos extraídos de
las cortezas de los árboles de encino. Esta técnica permitiría a la Nueva
España que, para el fin del siglo XVI, se enviaran a España cerca de 80 mil
cueros de ganado vacuno al año.
7. Elaboración de pócimas, extractos, que preparaban a
partir de las plantas que ahora se llaman medicinales y que se utilizaban para
atender los males de la población indígena.
(https://www.elimparcial.com/sonora/locurioso/7-tecnologias-mayas-prehispanicas-20150313-0236.html
1 MAYO 2022)
Tecnologías
Chinampas.
Ciudad de México.- Pese a los avances tecnológicos en el
campo de la agricultura, el uso de una tecnología prehispánica como la chinampa
prevalece en nuestros tiempos, debido a su efectividad y a que podría
convertirse en una propuesta para hacer frente a los retos del cambio
climático.
Así lo consideran quienes trabajan desde hace más de cinco
años en el proyecto Chinampayolo, cooperativa que ha demostrado que la suma de
voluntades y talentos pueden convertirse en una estrategia clave para generar
resiliencia.
Eso es lo que ocurre en Xochimilco, donde las aguas de los
canales han reducido su cauce debido a que las fuentes principales de las que
se alimentaba fueron entubadas durante el Porfiriato “para distribuir agua a
una creciente Ciudad de México”.
Desde entonces, el crecimiento de la mancha urbana no se ha
detenido, y hoy Xochimilco forma parte de la Ciudad de México, con las
respectivas consecuencias de la urbanización, como la desecación de sus
canales, los cuales apenas sobreviven por la recarga que le proporcionan las
aguas residuales del Cerro de la Estrella.
Para muestra, basta un botón. Solo es cuestión de ver los
sembradíos contenidos en la chinampa para descubrir que “se puede cultivar de
todo, desde verdolagas, caléndula, girasoles, tomate de cáscara, berenjena,
betabeles, hinojo, chiles, frijol, jitomate, papa y un sinfín de productos”.
La técnica es aprovechar el agua del humedal que sirve para
mantener la tierra lo suficientemente nutrida y humedecida para producir con
eficiencia al igual que lo hicieran nuestros ancestros prehispánicos.
(https://eldemocrata.com/chinampas-tecnologia-agricola-prehispanica-que-prevalece-en-la-modernidad/
1 mayo 2022)
CULTIVOS PREHISPANICOS
Huauzantle (Chenopodium bonus)
Nombre común: Huauzontle o Huazontle
Nombre científico: Chenopodium bonuus, Chenopodium
bonus-henricus (introducido de Europa), Chenopodium berlandieri y Chenopodium
berlandieri nuttalliae.
Hábitat: México; pariente de la quinua.
Tiempo de germinación y Necesidades de germinación:
germinación relativamente rápida (1 a 2 semanas) [2]. Se deposita las semillas
a una profundidad de 1 a 2 cm
Características de la plantita en sus primeros estadios:
Trasplante/Distancias: las hileras distarán entre sí 20 a 35
cm.
Manejo/Asociar con: suelan sembrarla entre la milpa
Características de la planta ya desarrollada:
es una planta anual llegando hasta 0,6 m.
Necesidades de sol/clima: es muy resistente a los climas
fríos y secos, y crece incluso en suelos pobres. No puede crecer en la sombra.
Soporta temperaturas por debajo de 0ºC en periodos cortos.
Necesidades de humedad: requiere suelos húmedos. otra fuente
dice ligeramente húmedo.
Necesidad de suelo: aguanta tanto suelos arenosos como
arciocos y tanto ácidos como alcalinos. Otra fuente dice lo contrario: Es
una especie bastante exigente en cuanto a suelo y prefiere terrenos fértiles,
de buena estructura física y de reacción química equilibrada, por tanto, el
terreno debe ser fértil, profundo, bien drenado, de consistencia media,
ligeramente suelto, rico en materia orgánica y nitrógeno. En suelos ácidos con
PH inferior a 6.5 no desarrolla, a PH ligeramente alcalino se produce el enrojecimiento
del pecíolo y a PH muy elevado es muy susceptible a la clorosis.
Cosecha: La recolección consiste en cortar las vainas más
desarrolladas, dando aproximadamente 5 o 6 pasadas a un cultivo, cuando se
comercializa la planta entera, se corta cada planta por debajo de la roseta de
vainas a 10 cm sobre la tierra, en este caso se dará solo una pasada.
Flor: de julio a octubre; flores son hermafroditas y
polinizadas por el viento.
Fruto:
Normalmente se consumen las hojas, las ramas, las flores y
las semillas del huauzontle. Las semillas deben ser remojados toda la noche
para quitar el sabor amargo.
Amarhantus (Amaranthus Spp.)
(http://www.lamsa.com.mx/index.php/node/1451 3 MAYO 2022)
El amaranto es una planta que pertenece a la familia de los amaranthacea y al género Amarhantus (Amaranthus Spp.). Es de cultivo anual y puede alcanzar de 0.5 a 3 metros de altura. Esta familia de Amaranthaceae reúne cerca de 60 géneros y más de 800 especies, pero existen tres que producen semilla y son las más apreciadas.:
- Amaranthus Caudatus: Cultivo en la región de Los Andes y se comercializa como planta de ornato principalmente en Europa y Norteamérica.
- Amaranthus Cruentus: Originario de México y Centroamérica, se cultiva para obtener grano. También se consume como vegetal.
- Amaranthus Hipochondriacus: Originario de la parte central de México, se cultiva para obtener grano. Su ciclo vegetativo tiene un promedio de 180 días, desde que germina hasta que alcanza su madurez.
Las zonas de producción y cultivo son: Puebla con el 51%,
Morelos 22%, Tlaxcala 18%, Distrito Federal 9%, Estado de México 6% y
Guanajuato 2%.
Del total de la producción, durante 2014 en México, según
reporte del SIAP, se cultivaron 5,032.25 hectáreas, de las cuáles se cosecharon
5,014.25. Se obtuvo un total de 6,547 toneladas (con un rendimiento de 1.31
ton/ha) que se vendieron a un precio de mercado de $11,505.86 / ton. En total,
la producción de Amaranto en México representó un valor de $75,329.89 millones
de pesos.
A nivel mundial, China es el principal productor de amaranto
con 150,000 hectáreas sembradas. Le siguen India y Perú con 1,800 has., México
con 900 has. Y Estados Unidos con 500 has. En cuanto a participación de mercado
en exportaciones, Argentina representa el 49%, Perú el 45.24% y México
solamente tiene el 3.02% seguido de Bolivia con 0.36% y Ecuador con 0.25%.
En los últimos años se ha extendido el mercado de consumo en
países industrializados incluyendo Estados Unidos, Japón y Alemania. El
Amaranto tiene el potencial para convertirse en un cultivo “básico” de la misma
importancia agrícola y económica que los otros cultivos básicos de la humanidad
(maíz, trigo, sorgo, cebada, arroz). El ciclo de producción –consumo de un
cultivo de esta naturaleza (alimento básico) puede crecer exponencialmente. Las
aplicaciones tecnológicas son múltiples: proteína de alta calidad, almidones
modificados, aceite comestible, farmacéutica, etc. Se puede decir que en un
mediano plazo el mercado mundial de amaranto puede llegar a tener un desarrollo
agronómico industrial similar al de la soya. Esto debido a que actualmente, existe
una tendencia mundial de revalorización de alimentos saludables, junto a sus
procesos culturales. El amaranto recibió la aprobación como el mejor alimento
de origen vegetal para consumo humano. Es superior a soya, maíz y trigo por la
alta presencia de lisina.
Las posibilidades de incursionar en el mercado internacional
dependen de la producción a gran escala, la calidad del grano y la continuidad
de abastecimiento.
Chía (Salvia hispanica)
Salvia hispanica, de nombre común chía, es una planta herbácea de la familia de las lamiáceas; es nativa del centro y sur de México, El Salvador, Guatemala, Nicaragua y Costa Rica.
Nombre científico: Salvia hispanica
Clasificación superior: Salvia
Familia: Lamiaceae
Categoría: Especie
Clase: Magnoliopsida
Especie: Salvia hispanica
Orden: Lamiales
Antes de la conquista de América, la chía era un alimento
básico para las civilizaciones de México; su cultivo era probablemente el
tercero en importancia económica, superado solo por el maíz (Zea mays) y el
frijol (Phaseolus vulgaris). Ya antiguamente esta semilla era usada por la
etnia semi-nómada de los tecuexes (grupo chichimeca), ubicados en los actuales
municipios de Guadalajara, Zapotlanejo, Acatic, Tepatitlán, San Miguel el Alto,
Cuquio, Yahualica, etc. y con la cual pagaban tributo a los mexicas.
Inicialmente esta semilla era recolectada de plantas
silvestres (no cultivada), hasta que los tlaxcaltecas y otomíes, traídos a la
región por los españoles conquistadores, la domesticaron, iniciándose con esto
el cultivo de esta importante semilla. Las contribuciones eran de hasta 1500
toneladas anuales; se empleaba como alimento, como ofrenda a los dioses, y como
oleaginosa para producir un aceite como base para pinturas corporales y
decorativas.
Se ofrendaban brotes de chía a Chicomecóatl, la diosa del
maíz, durante la fiesta de la veintena de hueytozoztli; durante la veintena
ritual de hueytecuílhulhuitl, se preparaba pinole de semillas de chía tostadas
hasta llenar una embarcación, que se hacía flotar entre los asistentes, que tomaban
de ella una porción hasta vaciarla. A su vez, los purépechas de Michoacán
empleaban el pinole para fabricar unos pequeños tamales que usaban como ofrenda
en el altar de sus muertos.
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